Abu Simbel desde Asuán — cómo visitar los templos más asombrosos de Egipto
Publicado el 16 de octubre de 2026

De todos los templos de Egipto, Abu Simbel es el que deja a la gente sin palabras. Cuatro estatuas sentadas de Ramsés II, de unos veinte metros cada una, custodian la entrada de un templo excavado directamente en la montaña, y todo el conjunto se cortó en bloques y se trasladó en los años sesenta para salvarlo de la crecida del lago Nasser.
Dónde está
Abu Simbel está en el extremo sur de Egipto, cerca de la frontera con Sudán, a unos 280 kilómetros de Asuán. Esa distancia marca toda la excursión.
Cómo llegar: carretera o avión
Por carretera: la forma clásica. Los tours salen de Asuán muy temprano, a menudo hacia las cuatro de la madrugada, recorren unas tres horas y media de desierto y llegan a tiempo de ver los templos con la luz suave de la mañana. Normalmente se vuelve a Asuán a primera hora de la tarde.
En avión: un vuelo corto desde Asuán, ajustado a la visita. Es más caro, pero ahorra el largo trayecto y va bien a quien tiene poco tiempo o niños pequeños.
La mayoría de visitantes combina Abu Simbel con Asuán o con un crucero por el Nilo; muchos barcos lo ofrecen como excursión opcional.
Qué verás
El Gran Templo de Ramsés II. Tras los cuatro colosos, una sucesión de salas se adentra en la roca, flanqueada por estatuas del rey como el dios Osiris y relieves de sus batallas, entre ellas la famosa batalla de Qadesh. Al fondo, en el santuario, se sientan cuatro dioses.
El templo de Nefertari. Al lado, un templo más pequeño dedicado a la reina de Ramsés y a la diosa Hathor, poco habitual porque muestra a la reina al mismo tamaño que el rey. Es más tranquilo y, para muchos, igual de bonito.
El fenómeno solar
Dos veces al año, hacia el 22 de febrero y el 22 de octubre, el sol naciente atraviesa todo el Gran Templo e ilumina las estatuas del santuario. Es una proeza de ingeniería antigua; esas mañanas atraen a mucha gente, así que reserva pronto y cuenta con salir muy temprano.
Consejos para la excursión
- Acuéstate pronto. La recogida es en plena noche.
- Lleva una capa más. El desierto está frío antes del amanecer, sobre todo en invierno.
- Lleva agua, algo de comer y efectivo en billetes pequeños. En la ruta hay pocos servicios.
- Ve con guía. Los relieves cuentan historias que es fácil pasar por alto solo.
- Respeta las normas de fotografía dentro de los templos; pueden cambiar y tu guía las conoce.
¿Merece la pena el madrugón?
Sí. Incluso quienes han visto Karnak y el Valle de los Reyes suelen decir que Abu Simbel es el momento que recordarán.
Planifica tu visita
Compara los tours mejor valorados desde Asuán, incluido Abu Simbel, con opiniones reales de viajeros. ¿Planificas todo el sur? Nuestra guía del crucero por el Nilo explica cómo combinarlos.







